Después de otra noche de insomnio (consecuencia irremediable, lo más seguro a que las ovejas no se alineaban correctamente para su recuento), he llegado a una conclusión, pienso que nuestra existencia está ligada estrechamente a la alegría, que en este paso por el mundo hay que disfrutar, sonreír, reír, e incluso hacerlo a carcajada limpia, he llegado a la deducción de que hay que contemplar la parte positiva de todo lo que te rodea y atañe, la copa siempre medio llena, de esa forma te dará más satisfacción y tendrás más rato de conversación con quien te sientas a gusto, porque aunque en muchas ocasiones el estar solo consigo mismo es conveniente para de esa forma replantearte diferentes aspectos de tu vida y de tu conducta, gozar el presente, el futuro ya vendrá, aunque lo incierto siempre tiene su puntito de riesgo, de aventura y ello, hay que decirlo, nos atrae, como si en un casino nos encontráramos y hubiera que pensar la jugada y lo más complicado decidir qué cantidad apostar, a mí me gusta asaltar a la banca y sentir ese gusto por la sensación de triunfar y rebasar los límites. Hay que tener presente como quieres enfocar tu vida, qué esperas de ella, porque tiene fecha de caducidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario