martes, 5 de octubre de 2021

 Cuando lo ultimo que queres perder son las esperanzas es cuando te das cuenta de que todo no puede ser peor, estar peor, o sentirse peor que lo que ya viviste. Es la sensación, el movimiento, y la alerta que te envía el universo para que vuelvas al punto de eje y revises todo lo que sucede alrededor. Cuando tenemos que apagarnos es cuando el mundo te quiere decir que es demasiado tarde para resolverlo todo, y aun así, pudiendo hacerlo es algo en vano. Por eso durante estos casi dos años no encontré en este refugio que fue mi casa, que fue mi hogar, que me permitió salir de la oscuridad, la solución a los problemas que se planteaban. Y entonces le di la espalda, como casi a todo lo que sucedió antes. Y me encontré a mi misma? No. Y deje que las cosas ocurrieran  sin controlarlas? Tampoco. Y aprendí lo que significa perderlo todo? Jamás. Puse el cerebro y el corazón en modo automático, no pare. 


Y ahora se necesita parar. 

viernes, 23 de julio de 2021

Como cada noche.

 Pase meses sin escribir porque me sentia cómoda  con lo que estaba pasando, creo que jamás imagine en decir que no necesitaría de la mágica entrada en un blog para describir de manera completa el cuadro de situación emocional y psicológico que tenia en ese momento, porque a eso me dedique durante años a desvelarme escribiendo sobre cosas que no sabia si iba a poder controlar, y que años mas tarde me di cuenta de que aun no puedo. Las historias siempre marcan un antes y un después en la vida de una persona, y es muy trágico no poder discernir cuando empieza a suceder, y esto me viene pasando de hace años, no puedo centrarme en especificar que siento y que pienso de cada tema porque no me doy el tiempo necesario para hacerlo o peor aun porque tengo miedo de volver a lo que un día fue. Creo que escribía porque no me animaba a poner en palabras lo que pensaba, y un dia eso comenzó a suceder y fui libre por única vez en la vida, el hecho de poder expresar lo que sentía y sobre todo hacerlo con la gente que mas cerca tengo, porque si de algo me sostuvo el arte de escribir era porque lo hacia a escondidas donde nadie podía preguntarme que opinaba de cada suceso y es por eso que duro lo que tenia que durar: INFINIDAD.

Pero hoy comprendí que la infinidad se termina, es raro decirlo porque nadie puede cuantificar que es la infinidad, nadie puede ponerle años ni números ni fechas, porque es imposible. Pero eso depende de cada uno, yo entendi después de tantos años que la infinidad también tiene un plazo y que las cosas caducan, y caduco el tiempo donde escribir era un refugio donde sentía que cada entrada en este blog era dedicada a la única persona que me hizo refugiar en este mundo por años, y que me sirvió para descubrir que tengo el habito inalterable de hablar sobre las cosas que me pasan , ( sin mencionar de las personas con las que me pasa que es un capitulo aparte).

Y me sumergí en los libros, ( si, benditos libros), que me transportan a donde siempre pertenecí, ese lugar donde nadie puede alcanzarme porque estoy solamente yo, y si existiese un lugar en el mundo donde se permitiera estar con uno mismo, seria la cárcel de muchos y el cielo de otros pocos, porque nada asusta mas que escucharse. Pero había que hacerlo, y decidí hacerlo una vez mas a pesar de que este blog no es mi único refugio, ahora tengo varios, como por ejemplo mi casa, y pasar mas de un año refugiada del mundo exterior me hizo entender una vez mas la importancia de quedarse quieto, inmóvil, como si fuéramos una materia inerte, ante lo desconocido, y si eso desconocido es también parte de uno mismo ni  lo cuento, ( lo dejo para que lo descubras solo). 

Pero siempre se puede volver, aunque uno este cegado de miedo. Y si, volvi. Porque creo que he tocado fondo como muchas otras veces y creo que es tiempo de que me refugie donde nadie mas puede verme, ni sentirme, ni preguntarme, porque la escritura es un sitio muy deleznable, se te mete por los poros sin que le des permiso. 


jueves, 3 de junio de 2021

A décadas de mi

 Hace aproximadamente mas de un año que no me dedico a escribir bajo ninguna modalidad, creo que desconecte por completo mi lado redactor para darle mas vida a mi lado presencial, o eso creí al principio.

Me di cuenta de un sinfín de cosas que pensé que estaban ya cerradas, y de la nada se vuelven abrir como libros a los que deje a la mitad porque la historia no me convenció o porque el final era muy predecible ( y eso suele pasarme), suele pasarme cuando mi mente esta en otro lado, o en varios otros lados, la verdad es que no recuerdo en donde estuvo la ultima vez.

Este blog era eso, la conexión de la mente con la mas profunda de las ideas de que necesitaba decirlo todo antes de que pasara algo, y ese algo nunca pasaba, yo esperaba que pasara algo, que llegara ese día de que ya no tuviera que necesitar de esconderme para decir lo que tenia que decir y que este blog dejase de ser ese refugio, y eso finalmente paso. Lo único que jamás pensé que fuera un proceso, siempre creí y presentí que iba a ser algo decisivo, algo de lo que no se iba a volver tan fácil, algo que iba hacer que mi mente conectara con mi presencia, pero por el contrario: Todo fue un proceso largo, lleno de dudas y hasta doloroso.

Y me encontré conmigo, pensando que estaba cerca, que ya no hacia falta ir mas allá, porque ya tenia todo, todo para entenderme, para defenderme, para no castigarme, pero de nuevo la duda de siempre, ¿Hasta acá llegue? Y la verdad es que cada día que me enfrenta me dice lo contrario, no estas al 100%, aun te falta avanzar y crecer un montón, esto es el comienzo, y vaya que es un comienzo en medio de un montón de otras cosas que también van comenzando y algunas otras terminando, pero aun no llegue. Y sigo lejos, a décadas de mi, porque la verdad es que aunque todos los días cruces la linea de conocerte, esa linea cada vez esta mas lejos. 

Mirarse en el espejo es algo habitual en medio de un mundo lleno de caos, ¿Qué podemos descubrir después de un año siguiendo estos mismos hábitos? Yo me veo mucho mas decidida a que si quiero cambiar algo tiene que venir de mi, pero, si el mundo no cambia, yo no podria cambiar al mundo, y es cuando me doy cuenta de que para hacerlo debo seguir cruzando líneas, que son de hecho infinitas... Como las décadas a las que estoy de mi.