Hace aproximadamente mas de un año que no me dedico a escribir bajo ninguna modalidad, creo que desconecte por completo mi lado redactor para darle mas vida a mi lado presencial, o eso creí al principio.
Me di cuenta de un sinfín de cosas que pensé que estaban ya cerradas, y de la nada se vuelven abrir como libros a los que deje a la mitad porque la historia no me convenció o porque el final era muy predecible ( y eso suele pasarme), suele pasarme cuando mi mente esta en otro lado, o en varios otros lados, la verdad es que no recuerdo en donde estuvo la ultima vez.
Este blog era eso, la conexión de la mente con la mas profunda de las ideas de que necesitaba decirlo todo antes de que pasara algo, y ese algo nunca pasaba, yo esperaba que pasara algo, que llegara ese día de que ya no tuviera que necesitar de esconderme para decir lo que tenia que decir y que este blog dejase de ser ese refugio, y eso finalmente paso. Lo único que jamás pensé que fuera un proceso, siempre creí y presentí que iba a ser algo decisivo, algo de lo que no se iba a volver tan fácil, algo que iba hacer que mi mente conectara con mi presencia, pero por el contrario: Todo fue un proceso largo, lleno de dudas y hasta doloroso.
Y me encontré conmigo, pensando que estaba cerca, que ya no hacia falta ir mas allá, porque ya tenia todo, todo para entenderme, para defenderme, para no castigarme, pero de nuevo la duda de siempre, ¿Hasta acá llegue? Y la verdad es que cada día que me enfrenta me dice lo contrario, no estas al 100%, aun te falta avanzar y crecer un montón, esto es el comienzo, y vaya que es un comienzo en medio de un montón de otras cosas que también van comenzando y algunas otras terminando, pero aun no llegue. Y sigo lejos, a décadas de mi, porque la verdad es que aunque todos los días cruces la linea de conocerte, esa linea cada vez esta mas lejos.
Mirarse en el espejo es algo habitual en medio de un mundo lleno de caos, ¿Qué podemos descubrir después de un año siguiendo estos mismos hábitos? Yo me veo mucho mas decidida a que si quiero cambiar algo tiene que venir de mi, pero, si el mundo no cambia, yo no podria cambiar al mundo, y es cuando me doy cuenta de que para hacerlo debo seguir cruzando líneas, que son de hecho infinitas... Como las décadas a las que estoy de mi.