Al principio, me taladraba la cabeza para encontrar razones por las cuales hayas preferido irte esa tarde de una vez por todas, y digo esa tarde, porque ahora que ya tengo más fría la cabeza por fin pienso con claridad, me doy cuenta que estar contigo era un intermitente estira y afloja, algunos días eras el ser más tierno, atento, parecías ser el hombre más enamorado sobre la tierra, y otros, así de la noche a la mañana, eras un tempano de hielo, y otros simplemente desaparecías y no sabía de ti por días.Ya no quiero tus razones, ya no quiero saber que te motivo a tratarme como lo hiciste, estoy consciente que trate de darte solo lo mejor de mí, que si bien no era lo que necesitabas, no hay razón para que me hayas lastimado tanto, pero sabes, no te guardo rencor.
Ya comprendí que no quiero vivir enamorada de alguien que no siente siquiera amor propio, ya comprendí que no es justo esperar a alguien que no sabe lo que quiere.

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