No se porque siempre se escribe sobre lo mismo, es como una historia de nunca acabar. Muchas veces me repito que los fantasmas que antes me acechaban es imposible que me alcancen , pero estoy tan segura? Tan segura de que es imposible que vuelvan? Tan segura de que es imposible que me atrapen? Como se distingue entre saber que se fueron o creer que se han ido? Hay manera?
Pienso ciertamente que los fantasmas nunca se terminan de ir del todo, siempre quedan aquellos que por diversas cuestiones necesitan transitar toda la vida con nosotros, amarrarse a cada centímetro de hueso que tengamos y llevarnos a esos laberintos mentales que tanto les gusta, es como ver el fuego arder dentro nuestro y sabiendo que si lo apagamos estamos tranquilos pero obviamente, no del todo, va a volver arder. Y como siempre digo, cada uno vive su propio incendio y es imposible que la gente de afuera conozca como es el fuego de nuestro interior ya que nadie conoce nuestro dolor.
Nuestro tormento es solo nuestro. Tenemos que liberar todos los fantasmas para aprender a convivir con ellos, tenemos que aceptar que huir de ellos es huir de nosotros mismos, y que aunque haya pasado el tiempo ellos siguen estando ahí esperando para atacar en el momento que menos lo esperamos, el atentado es tan lento, es tan sanguinario, que nunca imaginamos que va a llegar. Y de ninguna manera nos animamos a enfrentarnos a ellos, porque como dije, les huimos.
Evadir lugares, evadir personas, evadir sentimientos no los hace alejarse.
Siempre dije, los demonios están cerca esta noche... Y como cada noche, hay que estar atentos y disfrutar de verlos batallar.