A pesar de todo el dolor que sentí durante años, pude entender que solo se sale cuando pones en acciones lo que las palabras dijeron muchas veces, el rehacer tu vida, el sembrar caminos y el andar. (Mas que todo el andar)...
Ahora que todo esta mas claro, veo veces que la angustia puede volver, pero no me detiene, simplemente porque ya conozco lo que se siente el no poder hacer nada cuando todo por lo que luchaste no sirvió de nada, entonces no me da miedo. Si, yo sentí miedo de sentir de nuevo tristeza, pero hoy ya no.
Entonces me puse a pensar que muchas veces a escritura fue mi hogar. Donde escribir hacia ver que todo lo que pasaba alrededor mio era parte de la vida misma, y me anime: Me anime a poner en palabras lo que el dolor no me dejaba hacer, y pude hacerlo, pero hace tiempo que ya no.
Ya no pude poner en textos lo que me pasa porque no se compara con lo que fue, hoy en día puedo decir que estoy bien, muy bien.
Y cuando empezas a querer redactar, te das cuenta de que no hay nada que contar, hasta que llega el fin de un ciclo. Como este por ejemplo, se esta yendo otro año, y fue un año en donde viví predispuesta a cambiar todo eso que jamas me dejo avanzar, y lo logre.
Entonces, no puedo volver a redactar desde el dolor, no por ahora.
No puedo sentir lo mismo que sentí, porque ya avance.
Y no puedo poner en letras lo que recuerdo de aquel dolor porque lo supere. Y te olvide.
Por eso celebro, que cada año que pasa me hace ver que si puedo lograr lo que me proponga, pero que para hacerlo, debo dejar de sentir dolor y poner los pies sobre la tierra.
No puedo volver, porque la historia me lleva a madurar. Y madurar implica cambiar, y sin embargo, la pasion por escribir sigue intacta.
Tengo que empezar a escribir desde otro lugar.