Año 2022. Creo que los 10 años que pasaron desde que lo conocí me dieron las fuerzas suficientes para saber que esto iba a pasar.
El año de retorno hacia una época donde era tan yo, y era tan mía, que me olvidaba por completo lo que las personas de mi alrededor pensaban de mi, y me veo en esas fotos y me recuerdo tan libre, y es como si la vida se empeñara en demostrarme que no hay mayor felicidad que la de ser uno mismo a pesar de que haya muchas vibraciones cerca que te indiquen lo contrario.
Nunca te quedes donde no puedas ser vos. Y eso lo aprendí con el tiempo. Nunca estés donde no quieras estar, nunca te obligues a quedarte a vibrar bajo, porque eso tarde o temprano te termina matando. Y yo mate a mi espíritu, yo mate a mi alma y me condene a vibrar bajo durante años tratando de callar todo lo que era obvio, yo no era esa, yo jamás fui esa, me convencí de que era lo mejor y gracias a que el retorno esta cerca puedo decirme: me falle. Falle a todas mis virtudes y me traicione de las peores maneras que podrían haber existido: deje de ser yo.
Hace años que deje de escribirte, y no porque no sintiera, y que en parte era el problema, me obligue a no sentir, me obligue a omitir partes de la historia para quedarme donde me sentía cómoda en esos momentos y me doy cuenta que ese no era mi lugar, mi lugar es donde puedo ser.¿ Y donde soy realmente? Siempre fui en este lugar, donde nació las ganas de poner en palabras todo lo que nunca pude decir, pero no porque no quisiera sino porque no tuve la oportunidad.
Creo que las preguntas que siempre me quise hacer hoy las puedo hacer porque entendí que ocultar durante tanto tiempo mi ser me hizo entender que no es necesario, porque finalmente la vida te pone en donde Tenes que estar, y si estuviste vibrando bajo tanto tiempo y nunca paraste de tener la cabeza en modo automático todo eso vuelve. Y no quiero dejar de pensar en que apague todo lo que soy únicamente por una cuestión de protegerme, ¿Protegerme de mi? Como si fuera fácil huir de lo que uno es. Imposible, utópico.
Tengo que dejar de huir y esta claro, ¿Pero hasta donde tu cabeza puede hacerte tanto daño? No tiene limites, me oculte bajo pretextos tanto tiempo para engañarme o intentar hacerlo, que cuando vuelve ese tiempo donde realmente era yo me doy cuenta de que nunca jamás me despegue de mis inicios. Siempre estuve ahí, solo que me encargue de ocultar todo rastro de mi para no volver hacernos daño. Pero hoy es el final. Hoy pienso ponerle fin a ocultar que necesito mas que nunca volver aquellos tiempos, mi cuerpo pide a gritos volver a la realidad, aunque sea un rato, aunque duela, aunque descubra que ser quien soy es algo que jamás voy a poder dejar atrás. Pero me veo tan lejana, deje hace tiempo esas ganas insaciables de dedicarte palabras solo por el hecho de que se que soy la mejor en eso, y también la mejor en dejarme para otro momento, y ya que estamos, puedo decir que este retorno fue uno de los mas convincentes para volver a ser yo, y que espero nunca mas tener que irme. Nunca mas renunciar a decir todas las cosas que tengo que decir, nunca mas renunciar a mis instintos, nunca mas renunciar a lo que me gusta hacer, porque no escribo hace años y lo poco que tengo para redactar son historias que no siento. Necesito volver a ser yo, que la satisfacción de cada entrada sea como de la vez que la escribí, como sucede ahora.
Que el retorno me haga ver que todas esas personas que estuvieron no fueron casualidad. Que la vida se encarga de volver a ponerlas en tu camino, y que por mas que huyas mucho y con mucha fuerza, nunca terminas de irte por completo. Porque acá estoy, de vuelta. Yo manejo, dios me guia.