Separados por cobardes
Justo cuando mi vida no tenía un rumbo fijo, incluso cuando mi mirada estaba perdida tras un amargo dolor por una relación mal correspondida, te presentaste en mi vida, me di cuenta que tú también traías a cuestas, al igual que yo una amarga soledad, traíamos una pesada maleta en los hombros llena de rencor, dolor y muchos pedacitos de lo que una vez fue un corazón que creyó poder y saber amar.Me enseñaste la manera imperfecta del amor ideal, juntos descubrimos que si se puede amar de una manera única, sincera, limpia, sin prejuicios ni ataduras, y así los hombros ya no nos pesaban, habíamos dejado atrás la pesada maleta con rencores, el corazón de nuevo estaba completo, pegado, ambos latían en sincronía. De nuevo me volví a enamorar.
No sé que fue lo que cambio, no sé que fue lo que no supimos llevar, pero de repente, nos convertimos en unos perfectos desconocidos, 2 centímetros de distancia se sentían como 5 témpanos de hielo juntos.
Lo que más me duele es que ninguno de los dos fue capaz de decir nada, ninguno se atrevió a decir que solo nos faltaba un poquito más de tiempo, me duele en el alma ver cómo te alejas, como no volteas, me duele en el alma ver como no tengo el valor para pedirte que te quedes, que no te alejes, que no me dejes, me duele en lo más profundo de mi ser el darme cuenta que ya todo se rompió, que dejamos caer el vaso, que ya no hay nada que se pueda salvar.
Así como compartimos la misma luna, ahora cargaremos una misma soledad que por cobardes no pudimos superar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario