Hay amistades que llegan a ti para cambiar tu vida radicalmente. Son personas especiales que entran en tu camino para, incluso, cambiar tu rumbo cuando este se encuentra perdido. Si has tenido la fortuna de tener un mejor amigo o una mejor amiga sabes de lo que hablo. Esa persona siempre te acompaña a donde quiera que vayas, y no sólo te acompaña en presencia física, sino que sabes que tienes su apoyo moral cuando más lo necesitas. Se trata de una persona que te hace ver el mejor lado de las cosas, que te saca una carcajada cuando menos te lo esperas, que te saca incluso una lágrima, ¿por qué no?, con algún comentario que te llegue al corazón, pero para bien, porque un verdadero amigo nunca de los nuncas te heriría, jamás te haría daño, y eso tenlo por seguro. Un verdadero amigo te hace creer que en el mundo siempre existen cosas buenas que nos aguardan, cosas qué experimentar, qué vivir, qué gozar, y quiere que las vivamos a su lado, porque a su lado adquieren otro color, otro matiz, porque vivir la vida junto a un amigo es lo más maravilloso que te pueda pasar, y es algo que desearías que todo el mundo pudiera experimentar.
Por eso, si tú tienes una amistad auténtica, agradécele a la vida, ya que no todos tienen la misma fortuna; tú eres uno entre miles, quizá entre millones, que ha encontrado un compañero fiel de andanzas y aventuras. Siéntete feliz, lleno de gozo y muy dichoso, y cuida muy bien a esa amistad, para que ella cuide de ti para toda la vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario