La puerta de la habitación mostraba el final de la salida, de este encuentro, dulce adiós, y dulce agonía, debo afrontar que la pase bien, y que me encanto conocerlo. Lo observe por un rato, y vi como me sentía cómoda junto a el, no puedo creer que en este viaje también me lleve recuerdos de personas que me hacen bien, no solo de las malas, sino también de las buenas.
Entre al cuarto, deje mi cartera sobre una silla, y me recosté, no siento los pies, no siento la cabeza, estoy mareada . Me dormí.
Definitivamente debo saber que le sucede conmigo, ¿Habrá recordado algo? ¿Habrá sentido algo?
¿Cuándo fue la última vez que miraste a las estrellas con los ojos cerrados? ¿Cuándo fue la última vez que te besaron tanto que dijiste mi nombre? ¿Cuándo fue la última vez que un simple deja-vu me llevo a tus brazos? ¿Cuando te gano el orgullo y elegiste el llanto? ¿Cuándo fue la última vez que te sentiste solo, y empezaste a odiarme?
Si, ninguna de esas preguntas tiene una respuesta… Ni yo sé cuando me sentí tan bien por última vez, ni cuanto te llore, pero estoy tan confiada de que él tiene algo que me atrae, pero no se que es, siento un nuevo romance comenzando.
Desperté a la mañana siguiente, cuando alguien tocaba la puerta… ¿Pueden imaginar quien era? Bueno, si, era el, y traía el desayuno, era una mañana soleada, con el clima cálido de primavera, no hacia el tremendo calor de verano, y no estaba feo, pero se sentía algo raro, inusual, cosas que pocas veces suceden y que por casualidad pasan cuando menos tienen que pasar, nosotros dos solos, a la mañana, en un cuarto de hotel, donde no había testigos, y donde no sabíamos que podría pasar, ¿Desayunando? ¿Desde cuándo teníamos tanta confianza? No lo conocía mucho, y el menos, Entonces… ¿Cómo tal suceso podía desencadenarse de un día para el otro? Acá había gato encerrado.
Café , galletas, mate cosido, facturas y una mezcla de misterio y miedo, que no se bien como se mezclan juntos, pero que me daban un instinto agresivo, y poco comprensivo, porque no era de esperarse que viniera temprano al cuarto con un desayuno preparado y comiéramos juntos, y aparte de eso que habláramos como si nos conociéramos de toda la vida, como si fuéramos amigos, novios, o ex novios, o algo por el estilo y mucho menos sabiendo que éramos de lugares distintos, con distintas educaciones, aprendizajes y modos de pensar , y sabiendo que esto iba a pasar em sentiría más calma, porque siento que algo no va bien en esta relación, y tampoco se que puede pasar entre nosotros, pero no lo noto cercano, ni lejano , esta como neutro, en un mundo distinto, queriendo conocerme paso a paso, pero el no sabe quién soy, de donde vengo, que quiero, o busco, y mucho menos que siento por él, no sabe nada , ni una mínima parte . ¿Qué cree? ¿Qué me quedare por el resto del verano?
Estábamos hablando, y creo que estaba todo bien, hasta que una frase me lleno la cabeza de dudas…
“Queda todo el verano, para disfrutar, digo… Para conocernos mejor”
No puedo creer que dijera eso, y que no se diera cuenta de que no soy de esas personas que se aferran a algo y se quedan allí por siempre, soy distinta, lo tomo o lo dejo, y me voy, no estaba en mis planes quedarme, no planee ningún viaje con horas, días, fechas, solo viajo, viajo para allá, y para acá, no tengo fecha de expiración, ni tiempo, no soy una de esas chicas que desean y quieren todo lo que ven, porque si no se puede lo acepto y me voy, pero esto es demasiado, y me duele tener que responderle
“ Pero no me quedare mucho tiempo, tan solo unos días y me iré”…
Como vi su rostro y sus ojos brillantes, no pueden saber lo horrible que me siento, y lo mal que le hago a el diciendo esto, no tienen una idea de lo basura de persona que me siento, tampoco vieron su rostro triste, sus ojos melancólicos, como los de un niño. No tiene paz, y yo tampoco.
Me invito a caminar por la playa, las olas, el mar…Dulce paisaje, pero que dolor de alma que tengo, que llevo.
No siento nada mas que dolor, y angustia, no puedo saber porque el dolor aun no se ha ido, porque se ha quedado, debo responderme porque moriré en el intento de olvidar. Tus brazos en mi cintura, y siento esa sensación de que todo se puede, de que soy tan fuerte como el agua chocando con las piedras, pero tan solo soy una niña inocente , y no conozco la cara de la mentira, la he visto pero no la conozco del todo, pero me siento tan bien, tan contenta, el era todo en esta aventura, porque me siento feliz junto con el, es como si se abriera una puerta a otro lugar y de ahí salieran miles de oportunidades por descubrir. Bien, el era todo. Porque yo lo quería asi.
Amo el viento que golpea con mi cara, me hace sentir valiente, me sumerjo en el agua, la arena traspasa entre mis dedos, pero no se siente tan mal, el sol esta radiante este día, pintare mi destino bajo esta playa desconocida, y repito “Me iré pronto”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario