Yo que me había prometido no volverme a enamorar, pues es en ese estado cuando estoy vulnerable, aun cuando juré no volverme a poner en riesgo, ahora estoy frente a ti, tu derrumbaste las murallas que construí para protegerme, rompiste los candados con los que había encerrado a mi corazón dañado, encontraste el baúl, lo abriste y tomaste los pedazos y los armaste.

No hay comentarios:
Publicar un comentario