Después de tanto tiempo escribiendole al amor, hoy puedo decir que no lo conozco. Es un señor muy raro, muy elocuente y muy poco entendible. Suele esconderse en los ojos de las personas, y suele brillar de vez en cuando, principalmente cuando se le ocurre, y nunca te da a elegir. Creo que en algún momento supimos discutir con el, y siempre toma de rehén al mas débil, al corazón. Te lo secuestra un par de veces hasta que llega un día y bloqueas cualquier sentimiento hacia el, no te duele, simplemente dejaste que se lo llevara. Y cuanto mas pensas, y mas te das vuelta a mirar, te encontras peleando contra este señor de manera continua y prolongada, como si por arte de magia se debieran algo, como si en tu vida lo conocieras desde que naciste pero ahora te viene a cobrar algo que no sabes bien que es, ni porque. Y te aferras a lo primero que encontras o que conoces, y te equivocas, y cuando menos lo pensas ya te gano, y no te das cuenta que es lo peor, no te das cuenta hasta que por unica vez decidis no hacer caso a las señales y seguis por otro camino... Y capaz, entendes al fin, que muy pocas veces se le gana al amor, hay que ser muy terco para seguir peleandole, porque te lleva la vida entenderlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario