A veces confiamos demasiado en las personas. Confiamos en ellas antes de saber quienes son verdaderamente. Todos hemos pasado por buenos amigos, pero también sabemos y hemos conocido a esa persona que nos mostró una cara pero al final solo era una máscara. Cuando la máscara queda en el suelo puede causar en nosotros una gran decepción. No podemos decir tampoco que no debemos confiar más en las personas porque aun existen esas personas autenticas, esas personas que están en contra de la hipocresía y que son rectas y sinceras.
Es la vida y el tiempo quien nos permite ver quienes son en verdad esas personas. Son las situaciones difíciles quienes arrancan la máscara de esa persona dejando al descubierto su corazón y su esencia. Es la necesidad quien nos permite ver quienes son las personas que estarán para nosotros en cualquier momento a pesar del rostro que llevan al caminar....
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