Esta soy yo, proclamando que me encanta el estado en el que estoy, que amo mi libertad y que definitivamente por ahora no necesito de más. Me siento feliz con poder decidir cómo vivir, vestir, hablar, viajar, salir, bailar, besar, pensar, etcétera. Yo no tengo porque rendir cuentas a nadie, todo lo que hago ha de ser por mí y para mí y si hay a alguien a quien le disguste ¡da igual! A la única persona que necesito rendirle cuentas, es mi misma. No cambiaría los placeres que me da la libertad, la aventura de redescubrirme cada día y llegar hasta mis límites, conocer mis miedos y trabajar en ellos. Disfruto de los retos que enfrento a diario y del poder darme el placer de caerme y levantarme otra vez y es que definitivamente ya no me importa ¨el qué dirán¨, porque finalmente comprendí que haga lo que haga igual criticarán, así que decidí dedicarme a ser feliz y sonreír, nada más.
Yo sólo tengo un consejo para aquellos que están en esta etapa tan hermosa que es la soltería: ¡sal, disfruta, diviértete y vive a lo grande! Rompe cadenas, supera miedos, dile adiós a tu pasado y permítete avanzar. Sueña menos y vive más, realiza todo lo que nunca habrías de imaginar, ámate, valórate, enamórate todos los días pero de ti misma.

No hay comentarios:
Publicar un comentario