Que irónica es la vida, un día te encuentras llorando y al siguiente día riendo tanto. En definitiva, no cambiaría nada de ella. Puedo decir que ahora que me conozco a la perfección y que me acepto tal cual soy, me he llegado a enamorar inclusive de mis defectos y de mis cicatrices. Ahora me valoro más, porque viendo hacia atrás puedo determinar que he sido sumamente valiente y es que le hago honor a aquella frase que dice ¨lo que no te mata, te fortalece¨ y yo continúo de pie, más fuerte que nunca, con más vida y unas ganas enormes de cumplir todas aquellas metas y sueños que me he propuesto, por mí y para mí porque me lo merezco.Dicen que el mejor motor es el amor y yo no difiero de tal afirmación, lo es. Pero ahora ese amor es por y para mi persona y es que no se puede amar a alguien más cuando una misma no se ama y yo he aprendido a hacerlo. Y debo agradecer a aquellas personas que en su momento me lastimaron, me mintieron y me engañaron, si pensaron que me verían derrotada ¡se equivocaron!, estoy de pie y más firme que nunca.
Puede parecer que le huyo al amor, pero solo he decidido no soñar para vivir, sino vivir mis sueños. He decidido ir en busca del éxito y quizás mucha gente no lo ha de comprender, pero el obtenerlo es una satisfacción tan grande que solo los valientes, los que luchamos y esforzamos lo hemos de tener. No importa lo que deba dejar y es que el amor puede esperar, el éxito no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario