Cometimos muchos errores, momentos en los que diferimos, pensamientos que no compartimos, pero era más en lo que coincidíamos, tantas cosas que amaba de ti. Estaba segura que nos complementábamos a tal grado de poder imaginar un futuro juntos, sin importar las diferencias, los defectos o los miedos que nos acompañaban. Sin embargo renunciaste, de verdad no comprendo tus razones.
Sé que debo dejar de lastimarme, dejar de esperar por una llamada que no llegará, de aferrarme a la posibilidad de que regreses, pero si por alguna razón lo hicieras; no dudaría un segundo en entregarte todo de nuevo, en volver a confiarte mis sueños, porque de esa manera fui feliz. No me culpes ¿Quién no daría todo por volver a ser feliz?
Porque en el fondo siempre guardaré la esperanza de que vuelvas a mi.

No hay comentarios:
Publicar un comentario