Desde que empece a escribir en este blog, me di cuenta de que me gusta mas escribir que hablar, porque con la palabra es muy dificil expresar lo que uno siente. Tengo que admitir, que cada entrada ha hablado de lo mal que la pase este año, y de lo mal que estuve cuando por fin cai en la cuenta de que tu te habias ido. Resignada y armargada como estuve, me di cuenta de que cada palabra te nombraba a vos. Llevaba tu nombre, tu piel, tu marca, esa marca que dejaste cuando partiste y cuando vi por ultima vez tu auto cerca de mi.
Desde que me di cuenta de todo esto, intente borrar esa marca que dejaba cada entrada pero me fue casi imposible, a veces lo ignoraba, a veces sentia que la descarga tenia que ser completa y absolutamente inmediata y por eso escribia. Escribia para tapar las lagrimas que se asomaban, y escribia para ver si volvias. Y no fue asi, y no funciono, y la realidad es que el mundo es muy chato, es muy chico, y es muy asombroso. Me sorprendo cada dia mas de lo que veo y de lo que escucho.
Es inexplicable las cantidades de veces que me senti pesimo por tu partida, incontable diria yo. Casi imposible la cifra de numeros y la cantidad de veces que llore porque no estabas, no puedo creerlo, he intentado borrar algo que jamas existio, es como un sueño, borroso, distante, inexistente.
No me queda mas vida por vivir que esta, y necesito recomponer lo que he roto. Creo que mis palabras son muchas y que no puedo escribir todo, pero siento pena por haber arruinado todo, siento pena por haber querido dejar ir todo lo que logre. Pero asi es la vida, y asi es este momento. No puedo retroceder ni tampoco puedo estacionarme y vivir asi. Lo lamento, no me rindo pero tampoco la peleo. Mis palabras son tan sinceras que estoy en este momento, en mi maxima situacion de vulnerabilidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario