Decente, un muchachito. Cada vez que se sienta piensa en las rodilleras, murmura si señor, se olvida de si mismo.
Agacha la cabeza , escribe sin borrones, escribe, escribe, hasta las siete menos cinco. Solo entonmces, suspira y es un lindo suspiro de modorra feliz de cansancio tranquilo.
Claro, uno ya lo sabe , se agacha demasiado dentri de veinte años capas,de veinticinco, no podra enderezarse ni sera el mismo, tendra unos pantalones mugrientos y cilindricos, y un dolor de espalda siempre en su sitio.
No dira , si señor... Dira viejo podrido rezara palabrotas, despacio, dos veces al año pensara convencido, sin creer su nostalgia, ni culpar al destino que todo ha sido demasiado sensillo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario