No se en donde acaba el camino, ni en donde es el punto donde nos reencontramos, no entiendo el porque, los cuandos, la vida que llevo a mis espaldas es esta y nada mas. No hay mucho mas.
Tengo para contarte que cada noche pienso en vos, en todo de vos, porque aun me interesas, porque aun me llamas a la puerta y te escucho diciendo mi nombre, te escucho riendo, llorando y soñando, te escucho aqui y alla, en mis sueños, en la realidad, en la fantasia. Que cruzan ambas manos y te las dan. Que tus manos son mias, y que mis labios, tuyos.
Sin mas que decir, me despido diciendo que el dolor ya es parte de mi vida diaria, y que vos, siempre vos, estas ahi. En cada palabra, en cada mirada, en cada rincon.
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